Aquí tienes el texto revisado y redactado, manteniendo la fidelidad al original y mejorando la claridad:
Conferencia "Técnicas de Comunicación Verbal" - YouTube
https://www.youtube.com/watch?v=BR1gd6tU-6k
(00:29) Quiero decir que no empezamos 8 minutos tarde, como estaba previsto a las 12, sino que hemos empezado 10 minutos antes porque la intención era que vierais cómo se hacen los preparativos antes de empezar a hablar en público. Empezamos ahora, vamos a actuar, y Sara tiene la palabra.
(00:38) Bueno, pues en primer lugar, bienvenidos a todos. Gracias por haber aceptado la invitación a esta conferencia sobre comunicación oral. Creo que los micrófonos van a tener acoples, pero bueno, vamos a ver si conseguimos llevarlo bien. En realidad, esta es una actividad que cierra una pequeña etapa que llevamos en esta universidad. Hemos puesto en marcha, como supongo que saben, la sociedad de debate universitario, una iniciativa del Consejo Social. La primera actividad que se planteó esta sociedad de debate fue generar un aula de oratoria. Llevamos desde febrero haciendo actividades semanales con un grupo de casi más de 100 estudiantes. Los viernes venían a recibir aquí talleres de formación y después tuvimos la décima edición de la liga de debate universitario, esta vez ya organizada desde la sociedad de debate.
(00:55) Muchos de los participantes salieron incluso de este aula de oratoria, y la última tarea que tienen pendiente para este año es asistir a esta charla. Pero no quisimos quedarnos solamente para nosotros, sino hacerla abierta a la comunidad universitaria. Por eso están ustedes aquí y los que vean esta charla después a través de la OpenLPG. Entonces, hemos invitado para dar esta conferencia a una experta en oratoria, que es la que les acaba de hablar ahora mismo. Ella se llama Chesca Vidal, viene de las Baleares, pues para estar con nosotros un rato. Llegó anoche y se marcha hasta tarde, con lo cual tiene su agenda bastante apretada. Es una experta en comunicación desde hace más de 25 años. Ella fundó su propia empresa hace 15 años, pero ya venía con mucha experiencia antes. Bueno, inicialmente, ya que estamos en el ámbito universitario, decirles que es doctora en comunicación por la Universidad Complutense de Madrid, y que aparte de eso tiene otras dos licenciaturas: licenciatura en psicología y en periodismo (bueno, ciencias de la comunicación).
(00:55) Aparte de eso, ha sido directora de comunicación en instituciones públicas y privadas. Ha estado en alguna empresa privada, como Camper, universidades, en el Congreso de Diputados en la parte de comunicación, y en el Ministerio de Administraciones Públicas. En definitiva, a día de hoy se dedica a impartir cursos y entrenamientos para hablar en público, y también a labores de asesoría y consultoría. Esto, además, lo compatibiliza con docencia universitaria y ha estado dando clases de grado y de máster, con lo cual también en distintos niveles, también en universidades públicas y privadas.
(01:27) Decir que realmente la labor que ella realiza, por lo que nos ha estado contando, la suele hacer más en un tú a tú, en grupos pequeños. De hecho, también participa formando a equipos para ligas de debate o para los "moots", que son como ligas de debate en el ámbito jurídico. Entonces, es más trabajo personalizado y nosotros le hemos pedido algo que yo no sé si será para ella un reto, que es tratar de transmitir esto a un grupo más masivo, más numeroso. Así que bueno, esta es Chesca y ahora, pues, nos quedamos escuchándola. Muchas gracias. Es una buena oradora.
(01:54) Si me permitís... Lo que tú quieras, lo que tú quieras, lo que tú quieras. Bueno, voy a intentar provocar un poco durante el rato que vamos a estar juntos. Yo quiero empezar haciendo una pregunta, bueno, tres. A ver quién es capaz de contestarme, porque os dedicáis a debate la mayor parte, ¿no? ¿Cuántas palabras sois capaces de decir en un minuto? Bueno, ánimo. Voy a hacer una cosa, os voy a pasar un micrófono porque esto se está grabando, se está retransmitiendo en streaming. Entonces, permitidme que cuando os haga preguntas, yo iré detrás para que la cámara pueda enfocar, de acuerdo.
(02:29) Pues yo creo que más de 40 palabras. Si es cantando, más. 40 palabras. Otra respuesta. Si no recuerdo mal, una vez lo medí y eran 300 por ahí, puede ser. 40, 300. Ya me preguntáis después vosotros, pero ahora preguntaré yo. ¿Por qué? ¿Cuántas...? Creo que no en un minuto.
(02:47) Mira, tenéis que pensar... Estáis aquí para estar activos. No, depende. Si sueltas una palabra por segundo, pues 60. Si no, pues más o menos la velocidad, la entonación, el número de palabras, lo corto, larga que sea, etc. Pero vamos, 60, 65. ¿Te atreves? Es que no tengo.
(10:28) Me preocupa poco. Quiero que me contestéis a la segunda. La segunda pregunta es, si cualquier persona puede decir 150, 165 palabras, cualquiera de los que estamos aquí y los que no están aquí. ¿Cuántas palabras creéis que puede procesar en un minuto? Mismas que habéis oído, las mismas que el comunicante.
(11:46) Yo creo que la mitad de las habladas en un minuto, o sea, 60. Pienso que puede ser un 10% de la cantidad que se dice, que haga sí, no quiere decir que sea correcto. Este sí es sí.
(12:33) Yo creo que un 75% de la conversación. Y si interesa el tema y la persona consigue toda mi atención, el 100%. Yo pienso que se procesa mucho menos, un 30% por ahí. Si sigo preguntando, todo el mundo me dirá un número inferior a 150. Solo ha habido uno que me ha dicho que serían 150. Veamos los dos micros.
(12:55) Es muy difícil que sepáis la respuesta. Creo que es casi imposible que sepáis la respuesta si no habéis estudiado las investigaciones de la escuela de Palo Alto, que es la escuela más destacada que hay en el ámbito de la comunicación, que estáis estudiando psicólogos, comunicólogos, neurólogos, psiquiatras, psicólogos, sociólogos, etcétera, etcétera. La respuesta es, vais a quedar un poco sorprendidos, 300.
(13:37) Vuelvo a hacer la pregunta para que veáis que había una pequeña trampa. Yo os he dicho, cualquiera de vosotros puede decir 150, 165. Cambio vosotros, ¿creéis que estoy siguiendo y estoy diciendo esa persona cuántas puede escuchar? Digo no, cualquier persona. ¿Cuántas puede procesar? Está investigado, está demostrado que son 300. Pero es que os voy a poner un ejemplo muy fácil. ¿A alguien se le ocurre un ejemplo del porqué?
(14:06) Perdóname, es que si no repetimos, tenemos que acordarnos de quienes nos ven a través de internet, que cada persona esa argumentación que usted me está dando la puede pensar de mil maneras y la amplía a más magnitud. Sí, pero hay un ejemplo mucho más sencillo. ¿A alguien se le ocurre? Yo creo que mientras hablamos seguimos pensando, entonces tú puedes estar diciendo algo y al mismo tiempo sigues pensando en lo que vas a decir después o cómo rebatir lo que te han dicho, no sé, pienso.
(14:57) Sí, pero primero os voy a dar un ejemplo que no es fácil, facilísimo. Vamos a ver, cuando leéis, ¿no leéis más rápido que habláis? ¿Estáis procesando palabras? Bueno, pues podéis leer, o leemos todos, o casi todos, como mínimo al doble de velocidad que hablamos, como mínimo. Es decir, que todos procesamos 300 palabras cuando leemos o más.
(15:13) Y ahora ya viene la pregunta definitiva y ya está situado el tema. A ver si os doy pistas, y la última pregunta es, ¿qué hace nuestra cabeza? ¿Qué hace nuestro cerebro? Yo siempre os hablaré con palabras muy sencillas. Veréis que utilizaré muy pocas palabras y muy sencillas, porque quiero que entendáis que la oratoria es la capacidad de convencer, de que te entiendan, de poder explicarte y que te entiendan en la justa medida.
(15:58) Entonces, me ibais diciendo, pues voy pensando en otras cosas, etcétera, etcétera. Vale, quiero más respuestas. ¿Qué hace nuestra cabeza cuando alguien está hablando? Cuando alguien está hablando y le está escuchando muchas veces, estás adelantando tu cabeza lo que es la respuesta de la otra persona. En parte sí, en parte pues estamos interpretando lo que la otra persona, además de escuchar, estamos interpretando lo que la otra persona está diciendo y además estamos haciendo el esfuerzo de interpretar entre líneas lo que está intentando hacernos llegar o decir.
(16:34) Pero hay algo más, hay algo más. Estímulo, es decir, no solo el auditivo, el visual, aquí está, aquí está. Lo que estamos haciendo cuando alguien habla es captar, captar, además de los contenidos, captar la forma en que es dicha. Es decir, qué ánimo tiene esa persona, está nerviosa, no está nerviosa, se mueve, no se mueve, grita, habla demasiado flojito, está aburrida, siente ansiedad. Todo eso, todo eso es lo que suma, lo que se tiene que aprender cuando se habla en público, que aparte de los contenidos es la comunicación no verbal, lo que llamamos comunicación verbal, que no solo son los contenidos, sino las estructuras de los contenidos y muchas otras cosas, como son las escenografías, como son los estados de ánimo, cómo es el grado de ansiedad, que va ligado al estado de ánimo, y sobre todo la emotividad que se está poniendo en las palabras, porque cada palabra dicha va acompañada de emotividad.
(17:21) Con lo cual, aquí está casi el resumen de todo lo que vamos a hacer. Lo primero, que sepáis que la comunicación es global y para hablar en público no basta solo preparar los contenidos, no basta. Vamos a ver, no basta si queréis que cada palabra que digáis sea entendida en su justo término. La comunicación es global, no lo olvidéis, punto primero. Punto segundo, en toda comunicación hay emoción y esa emoción, arte de movimiento y tal, viene generada básicamente por el estado de ánimo, perdón, por el estado de ánimo que se transmite sobre todo a través de la voz. Es la voz la que pone la emoción, en el cine ya veis, hay susurros, hay gritos, hay dramas, y en la vida real también, la voz junto con otras cosas, pero por encima de otras muchas cosas que interpreta el estado de ánimo es la que transmite la emoción y la emotividad.
(18:55) Siempre, cuando hablemos en público, tenemos que saber la emotividad que vamos a poner ahí. O sea, si yo, cualquier persona cuando va a intervenir, si viene cansado porque le ha pasado X, eso no importa, eso tiene que quedar fuera. Cuando llegáis decís, ¿qué público hay? ¿Qué es lo que esperan de mí? ¿Qué les voy a dar? Me preparo para darles lo que me han dicho que esperan de mí, buen ánimo y a tope, porque si no es que voy a aburrir y si les aburro, no aprenderán absolutamente nada. Y esto es lo mismo con los profesores, los profesores que seguramente aquí hay algunos, hay muchos que tienen muy buena oratoria, hay otros que tienen mediana oratoria y hay otros que no tienen buena oratoria, y no existe nunca... Yo no he visto una universidad en este país que se controle la forma en que se dan las clases. Dicen, tienen que cumplir un programa, vale, lo cumple o no lo cumple. Esto es lo único que importa. No, perdonen, importa más cómo lo transmiten, perdón, importa al 50% cómo lo transmiten.
(20:11) Estamos en lo de siempre, contenido 50%, el otro 50% es el resto. ¿Qué pasa? Yo no culpo a los profesores, vamos, de hecho, yo doy clases, no en la universidad, o voy dando clases, o soy colaboradora. El problema es que el sistema educativo anglosajón a los niños pequeños ya les enseñan a hablar en público. No hay nadie que llegue a la universidad que no sepa, y desde luego los profesores llegan sabiendo, llegan sabiendo. Entonces, aquí tenemos un trabajo muy importante que hacer en este país, de que esto se entienda y se empiece a poner en marcha, por lo cual os doy la enhorabuena de que esta universidad haya sido pionera en montar la sociedad de debates, y os animo a todos a que participéis.
(21:21) Porque cuando se os enseñen las técnicas, que bueno, que creo que los profesores deberían saber para poder enseñar las técnicas también a sus alumnos y poder corregir cuando les hacen un examen oral o una intervención oral o una exposición, ellos mismos deberían enseñarles esto. Claro, ya sería pues un cambio del sistema educativo español, pero sería eso, sería que ellos sepan para que ellos enseñen, con lo cual todos aprenderíamos y no les enseñarían solo contenidos, sino la forma de transmitir este contenido. ¿Y qué pasa? Que en estos momentos hay facultades que sí que lo hacen, y sobre todo aparte de globalmente como se hace aquí en Las Palmas, hay universidades que, por ejemplo, en las facultades de derecho, a las facultades de derecho se les enseña, se crean salas de vista, se simulan juicios. Yo me dedico a eso, por cierto, bueno. Vale, pero ¿y un científico? ¿Y un ingeniero? ¿Y alguien que se dedica al turismo? Es absolutamente esencial. Yo, desde luego, hoy solo si consigo que os quede en la cabeza que estéis seguros de que lo que queréis a partir de ahora es aprender, hay formas, hay técnicas, hay materiales, hay mucho, muchísimo. En internet podéis conseguir cantidad de cosas, lo que pasa es que ahora lo que vamos a hacer en esta sesión es lo mejor que se pueda hacer. Yo os lo digo, sobre todo si hay profesores, para que empecéis a animar a hacerlo.
(22:39) Es tan simple como a cualquier persona, han salido tres voluntarios y una obligada, gracias, para que veáis cómo es su comunicación. Nos importará poco lo que digan, nos gustará ver cómo lo dicen, y nos gustará ver sobre todo el movimiento corporal, la mirada, la voz, los usos de la voz, si transmiten timidez, si han disfrutado con la actividad que han hecho o no. Sobre eso les iré... Me gusta llamaros de tú por la cercanía, y entonces iremos introduciendo técnicas, técnicas, técnicas. Cuando queráis paramos y preguntáis, ¿de acuerdo?
(23:22) Pues el primero, los dos primeros vídeos son casi una toma falsa, dónde estás. Te iré pidiendo... Esto es, te iré pidiendo una toma falsa. Después le hemos dado... Es falsa porque le hemos dado el micro para que interviniese con el micro, pero quiero que veáis una cosa que es bastante habitual con alguien que no está acostumbrado. Contéstame las preguntas que ya te he hecho. Bueno, para... Yo te iré diciendo, para adelante, para adelante.
(24:13) Esto es lo más habitual, o ponerse así, como se pone mucha gente en la foto, o ponerse así. Nunca, nunca las manos se tienen que ver, siempre tenemos que ser transparentes. Si comunicamos, tenemos que ser transparentes, porque si nos estamos reservando las cosas, no se van a fiar de nosotros, y toda la comunicación es el feedback, la idea de la seguridad, la confianza en la persona que nos de seguridad, confiar, seguridad, confiar, y se va haciendo un bucle. Si yo veo que las personas que me están escuchando se sienten... Pienso que están entendiendo lo que les digo, que les está gustando, yo me siento más segura. Si veo que me miran con inquietud, empiezo a pensar, como decíais, alguien a procesar al mismo tiempo que hablo qué estará pasando, y todo esto me lo va a indicar vuestra mirada, por ejemplo. Pero volvamos a los brazos, se tienen que ver.
(24:55) Cuando nos ponemos nerviosos o cuando hay algo que no nos acaba de gustar o que sentimos inseguridad, ¿qué hacemos? Tocarnos el cuerpo. ¿Por qué? Porque es lo que conocemos, es lo que nos da seguridad, y entonces en esos momentos incómodos se recogen, y encima se tienen... Cuando están así las manos cruzadas detrás, al tenerlas cruzadas se aprietan si estás nervioso, si tienes ansiedad, y esto se denota en la persona. Él sonríe, es un contraste, y es porque en aquel momento no estabais todos vosotros, había muy poquita gente, y solo estaban prácticamente tres amigas suyas, y por eso sonreía. Si lo hubiésemos puesto a hablar aquí, seguramente no hubiesen sonreído ni medio minuto, ni medio segundo. Es que vais a ver detalle a detalle, fijaros, hacedlo, volver atrás, cómo mete el estómago.
(26:18) Quiero deciros una cosa, tenéis que pensar que el movimiento, el movimiento corporal va fracción de segundos, fracción de segundos por delante de la palabra. Es decir, si alguien hace un gesto de incomodidad, la incomodidad no suele ser por lo dicho, sino por lo que va a decir, por la inseguridad en lo que va a decir, y ahí es donde denotamos, revisándolo, analizándolo así, punto por punto, qué está pasando casi os diría en el interior de esa persona, ¿verdad? Esta también, toma falsa, nunca he participado en ningún tipo.
(27:03) Ya habéis visto cómo ha movido las piernas, volver a pasar debate en [Música] presentación. Es un poco pesado eso que, nunca, nunca he participado en ningún tipo de debate en [Música] presentaciones. Cuando se habla en público, el momento de máxima ansiedad es antes de pronunciar las primeras palabras, o cuando estás pronunciando las primeras. Pero en cuanto esas primeras frases te han salido bien, la ansiedad desciende de una forma impresionante, la adrenalina baja, ojalá bajase siempre más, pero bueno, baja. ¿Qué pasa? Ese es el momento en que tenéis que estar controlando todo el movimiento corporal, todo. No solo que se os vean las manos, no, no solo eso, sobre todo las piernas.
(27:45) ¿Y cómo se hace? Pues mirad, se pone, si me veis aquí, lo que se acostumbra a hacer es, la gente, mucha gente se pone así, que es espantoso, con las piernas abiertas, ¿lo veis? Bueno, ya veremos algún caso. Otros lo cruzan. No, es ponerlas bastante unidas, incluso un pie mínimamente por delante del otro. ¿Por qué? Porque como esta es una postura que habitualmente no la tenemos (por cierto, todo esto se ensaya delante del espejo, eh), tenéis que ver que os queden bien las..., etc., etc. Pero un momento, no porque queden más bonitas o menos bonitas, sino porque lo importante es que el cuerpo evidencie un equilibrio.
(28:41) Entonces, al tenerlas así, como es un poco incómodo el mover, porque no es habitual, os obligáis a que nos quedemos... ¿Qué es lo que voy a hacer yo? Voy a estar abriendo las manos y explicando. Es así por dos temas. Ahora, uno es la transparencia, sí, pero la otra es que lo básico, básico, básico a la hora de mover las manos, los brazos (perdón, cuando decimos mover las manos no son las manos, es la mano, es el antebrazo, es el brazo, incluso son los hombros), y lo más importante es que estén moviéndose siempre a partir de 90º, a partir de aquí.
(29:29) Esta es la fórmula perfecta, porque ya veréis que hay alguien que habla así, tiene el micro, bueno, es una persona que no es tímida y no quería salir, pero la he grabado. Con una mano coge el micro, que ya os va bien tener un micro porque no sabéis la ansiedad que quita, porque estáis tocando algo, y la otra mano así. Si habláis así, es aburridísimo, aburridísimo. Es más, yo recuerdo un día... Yo casi siempre doy cursos de forma, o entrenamientos, hago de forma individual, y vino... Me gusta contaros anécdotas, además vale la pena en este tipo de intervenciones.
(30:09) Una señora enorme, era sueca, grande, fuerte, potente, con una voz preciosa. Me dijo que quería aprender, bueno, a quitarse ansiedad y hablar en público, porque en aquel momento la habían nombrado, me parece que era presidenta de una asociación, de un ¿cómo se llama? Bueno, una asociación turística de una zona de Baleares. Ella me iba explicando todo esto, yo pensaba, pero si esta señora vamos, es fantástica, me parece fantástica. Digo, a ver, explícame exactamente cuál es tu problema. Dice, pues mira, que cuando hablo en público me dicen que parezco una muñequita. ¿Cómo? Era un armario la señora, era así, vamos, era inmensa, potente, fuerte. Digo, a ver, vamos a grabarte. Por eso digo que se tienen que hacer grabaciones para ver la comunicación de la gente, y me empieza a hablar así, y se me pasa con toda su potencia.
(31:27) Además, seguí, seguí, seguí 5 minutos durante 5 minutos hablando así. Hombre, claro, ahí volando, decir, es que es ridículo, o sea, es absolutamente ridículo. Bueno, a esta mujer se le explica que tiene que subir los brazos y empezar a hablar desde aquí, que es lo que hicimos, y habíamos resuelto su gran problema, vamos, en segundos. ¿Qué pasa con las técnicas? ¿Qué pasa con todo esto? Que no basta saber la técnica, hay que saber qué es lo que hay detrás, o hay que saber por qué aquella persona tiene aquel defecto de comunicación, y esto es lo que trato de hacer yo, en lo que me diferencia a veces de otras personas que os puedan hablar de estos temas. Indago, o sea, el ser psicóloga pues me permite poder indagar algunas cosas (lo que puedo). Resultó que ella había ido a un colegio de monjas y le habían enseñado que era de mala educación el separar los brazos no solo del cuerpo, sino del pecho en las señoras, en las personas, en las mujeres (perdón, en las personas, como si los hombres no lo fuesen, van a pegar, bueno).
(32:03) Entonces, nada, pues ya vimos cuál era la solución. Pero un momento, cuando aprendáis una técnica, se os hable de una técnica, no creáis que por haberlo escuchado o porque os hayan dicho que vosotros tenéis este efecto u otro, ya está, no. Un momento, siempre, siempre, siempre hacen falta 20 días, 20 días seguidos de práctica de aquella técnica para llegar a interiorizar y que pase a ser un nuevo hábito de comunicación en vosotros. Es decir, es como cualquier otro hábito, todos los hábitos son necesarios 20 días de ejercicio, ejercicio, ejercicio, ejercicio. Lo es hasta quienes se comen las uñas, que seguro que en esta, que en esta sala habrá uno, o dos, o tres. Pues es muy sencillo, si te dicen "no te muerdas las uñas", te dirán, vale, sí, sé que no me has... Perdónadme, se le tiene que decir, mira, si quieres dejar de morderte las uñas, como hemos automatizado un movimiento, tenemos que desprogramar eso que tú estás haciendo.
(33:13) Entonces, vamos a buscar una alternativa, como puede ser, por ejemplo, cuando estás sentado, cada vez que te vas a llevar la mano a la boca, te la llevas a la pierna. Entonces, los primeros días, esto me sirve como ejemplo para todo lo demás, los primeros días se seguirá mordiendo las uñas, claro que sí, pero cada vez que suba la mano se acordará y dirá, uh, no tengo que hacerlo. Cada vez la mano llegará menos a la boca hasta que no llegue. Así es como se interiorizan las técnicas de comunicación. A esta señora no bastaba que dejase de hacer así, que supiese que tenía que hacer así, era necesario que durante 20 días, durante todo el tiempo, estuviese obligándose a hablar con los brazos en un ángulo de 90º. Yo os lo recomiendo a todos.
(34:32) Cuando quieras ahora sí que... Eh, perdóname, interrumpo. Beber agua, es que os voy diciendo, como los que habéis llegado tarde, que hemos hecho aquí como un... Una preparación de la actividad en público, hasta si lo recordáis me he quitado la chaqueta que llevaba y me he puesto esta, ¿a que sí? Lo he hecho todo para que lo vieseis, he querido preparar, bueno, ver cómo iban los micros delante vuestro. Nunca podéis ir a hacer una intervención pública a un espacio donde no hayáis controlado todo lo controlable por vosotros. Son los micrófonos, pero son más cosas, es la altura de la silla, por ejemplo. Os cuento qué pasa con la altura de la silla. Es que tenéis que controlar hasta la escenografía.
(35:22) Con la altura de estas sillas, ¿y qué pasa? Que llevan ruedas. Pues pasa lo siguiente, que si yo me siento y estoy nerviosa, empezaré a moverme mientras otra persona habla, y entonces, ¿qué impresión vais a tener de mí desde el primer momento? Segunda cosa, la altura. La altura es importante para que te deje la libertad de movimiento en los brazos. ¿Qué pasa? Que si estoy incómoda voy a poner los brazos debajo, y los brazos tienen que estar siempre encima y tienen que seguir moviéndose a partir de los 90º, con lo cual hay que subirla. ¿Qué pasa? Que yo la tenía preparada, la de en medio, porque me habían dicho que iba a intervenir en medio, la tenía preparada para mí, pero cuando hemos empezado hemos quedado en que no, en que íbamos a hacer un cambio. Entonces, la persona que me ha presentado, Sara, es la que se ha sentado allí, y yo cuando me he sentado, no sé si os habéis dado cuenta, estaba a una altura más baja que la suya. Cuando de pie, me parece que soy más alta que ella. Está pensado para que veáis que ella, yo quería que ella fuese la persona potente aquí dentro, y además porque yo sabía que al momento me levantaría para estar con vosotros, quería cercanía, no quería prepotencia.
(36:45) Todo esto lo tenéis que determinar y delimitar. Tenéis que saber una cosa, mirad que me encanta haceros preguntas. ¿Cuánto tiempo creéis que se tarda en tener la primera impresión de una persona? Bueno, micros, buscad que se me olvida, os lo dejo aquí, os lo vais pasando, porque si no. 30 segundos. Mira, a ver si se oye bien. 30 segundos, más. Pásalo, pásalo hacia atrás, en cada fila que conteste uno. Unos cinco así. 5 segundos. Lo mismo, igual que cinco, que 30. 5 segundos. Vale, más. Yo creo que tres. Tres, nos vamos acercando. Venga, seguir bajando. 2 segundos. 2 segundos. A ver, cuando vais por la calle y os cruzábamos, más lento si va haciendo ese... Sabéis lo que pasa si es alguien que tiene un defecto X. 2 segundos. 2 segundos.
(38:12) Pero para darte la palabra a ti y un micro también, quiero que me digáis otra cosa. ¿Cuántos segundos hacen falta para que nos quede afianzada la impresión de cómo es aquella persona? Un momento, un segundito, por favor. Tanto, que en el 80% de las ocasiones no... Quédatelo, que ya contestará. Escucha, escucha, que estabas despistada. Yo estoy preguntando que cuánto tiempo se tarda para tener una impresión ya muy afianzada a una persona, de tal forma que está comprobado, todo lo que os digo está comprobado científicamente, no me invento nada. No sería capaz de inventar que habrá siempre un 20% que se equivocar de esa impresión, pero habrá un... Lo que nos importa es que esa impresión la mantendrán ya para siempre. ¿Cuánto tiempo? Yo solo pregunto cifras exactas. Menos de un minuto, menos de un minuto. Pásalo, pásalo para atrás. Yo creo que algunas horas. No, perdona, que unas horas, la afianzada. Sigue pasando. 30 segundos. Podemos dejarlo ahí, 30 segundos.
(39:12) ¿Por qué? Porque cuando estáis delante de una persona, si estáis 30 segundos, no es que estéis así callados, es que vas hablando, ves cómo se mueve, ves la voz que tiene, ves la entonación que tiene, son 30 segundos. Imaginaos lo importante que es. Lo asocio con lo que estábamos hablando, escenografías, que esos 30 primeros van a ser determinantes, la impresión que os llevéis de la persona que habla en público o la gente de vosotros cuando habláis en público, con lo cual lo que tiene que estar absolutamente medido siempre es el principio. Vuelvo a lo que he hecho yo, he querido entrar aquí cuando había tres personas en la sala, y que cada uno de los que entrase se llevara una impresión diferente, a ver qué pasaba al final, y me gustaría también que nos comentes cuáles han sido tus sensaciones internas en los momentos del debate.
(40:07) Para un segundo, quiero comprobar si ese brazo que tiene tan muerto, qué hace en el momento que coja la palabra, porque como os he dicho que el movimiento va fracción de segundos por delante de la palabra, y cuando tú dices "allí", tu mano ha llegado antes allí que tú digas "allí". Quiero ver qué es lo que hace el momento justo antes de la palabra. ¿Cuándo quedas? ¿Qué es de lo que más, qué es lo que más te ha costado hacer o conseguir, y también que digas si ha habido algunos momentos que has disfrutado? Todo esto venía de una pregunta anterior del debate, ¿vale? He participado activamente, no he participado en ningún debate si he asistido, entonces lo que, lo que más he valorado a la hora de asistir a un debate ha sido la fluidez, con la que...
(41:24) Vale, para la fluidez. En el momento que habla de la fluidez, su cuerpo se pone fluido. Es que es indisociable, es indisociable la relación entre el movimiento. Mira, cuando dicen "hay que mover los brazos y tal cuando hablas en público", hay gente que se puede creer que es por pura estética o por dar ritmo. No, no, perdonadme, es que el ritmo del habla, de la voz, el ritmo oral va absolutamente ligado al ritmo corporal. Yo puedo decir... al ritmo corporal puedo decir... ¿a que cambia mi voz? ¿A que tiene más potencia? Tiene potencia cuando yo doy potencia al cuerpo. Entonces hay que obligarse a sincronizar, y hay personas que, es curioso, son más capaces de sincronizar. La mayor parte dicen, bueno, como voy a hablar me voy a mover. Pero hay gente que puede hacerlo al revés, me voy a mover a ver si cambia mi forma de hablar, y esto tenéis que practicarlo, cada uno ir probándolo.
(42:43) Seguimos, seguimos. Interviniendo pues espiran sus mensajes y sobre todo que, que ellos mismos se lo crean para que consigan transmitírselo al al resto de del público. y y lo que me ha gustado es eso que ellos mismos no estén convencidos de lo que están defendiendo eso otra cosa que es importantísima. Cuando se habla en público, siempre os he dicho que la primera frase por supuesto, pero también la última y las últimas, y la construcción de una intervención.
(43:26) Si os voy metiendo temas distintos, os digo cuál es el esquema clásico, pero el esquema que os hace cualquier buen orador (o sea, que hacía Obama, o que hacía Steve Jobs, o que han hecho los grandes oradores de la historia) es sencillísimo, sencillísimo. Es una frase impactante para empezar o sorprendente, da igual, que marque una emotividad determinada de la gente. ¿Cómo he empezado yo? Haciendo dos preguntas. Bueno, antes he dicho otra frase, tal, pero digo, empiezo con una pregunta, ¿para qué? Para centrar vuestra atención, para que dejéis lo que estáis pensando, para que dejéis de hablar, para que me prestéis atención. Es buenísimo empezar con preguntas, y según el tipo de auditorio hacéis una pregunta retórica sin que haga falta que os contesten. En los debates es muy clásico. una frase impactante de un autor, perfecto.
(44:44) Hay emotividad, hay emotividad, hay contenido, hay contenido en la emotividad, hay emotividad, es decir, jugar. Pero lo que tiene que ser es emotivo. Bueno, pues la última frase de todas también. Entonces, después de haber dicho una frase, una entradilla impactante para captar la atención, lo que se hace es la introducción, eso es, entradilla. Se hace introducción. La introducción sirve para dos cosas. La primera es porque nos gustará llevar a la gente guiada durante toda la intervención, es decirle de qué temas voy a hablar, es como marcarle la pauta del camino que vamos a seguir, pero al mismo tiempo es para lanzar el mensaje principal, el mensaje principal, porque habrá gente que va a dejar de escucharos, y sobre todo si estáis con periodistas dando una rueda de prensa o lo que sea, te escuchará al principio, apuntará todo, al cabo de un momento no apuntará nada más. Entonces tenéis que tener claro que lo que se tiene que hacer (que ahora estoy pensando otra cosa de la mirada, que ahora os explicaré) que lo que se tiene que hacer es lanzar el mensaje en el primer momento.
(45:16) Pasamos al cuerpo de la intervención. En el cuerpo de intervención se tienen que desarrollar dos o tres temas, pero no más. Pasamos a hacer una breve conclusión, y después para cerrar, tres frases. Esas tres frases son una para reiterar otra vez el mensaje, que lo podemos haber insistido tantas veces como quisiésemos, pero hay que volver a dejarlo claro. La penúltima es para incentivar la gente a la acción, en mi caso sería entrenar, por ejemplo, y la última vuelve a ser emotiva, puramente. Si os dijese "entrenar", yo acabaría diciendo, lo conseguí, o conseguiréis ser buenos oradores, da igual lo que sea, pero que sea rotundo. Este es el esquema, y los tres bloques procurar que vayan ligados, los tres bloques de intermedios, los dos o tres, ligados. Quiero decir que para que la gente sepa en qué punto estáis de la intervención es decirles (es que me ocurren tantas cosas a deciros al mismo tiempo) es llevarles guiado diciendo, hemos acabado de hablar de este tema, entramos a hablar de este otro, hemos hablado ya del tema uno y del tema dos, entramos a hablar del tema tres.
(46:57) Esto es un esquema muy sencillo y que además si queréis os envío papeles, los envío a Sara, no sé, allí, y tú si quieres al que quieras se lo distribuye. Podemos seguir, hay tantas cosas para contaros, es que mientras iba hablando de esto estaba pensando, "Oye, ¿qué hacéis cuando estáis hablando y os quedáis en blanco?" A ver, alguien que haya hecho debate y le haya pasado. ¿Tenéis por ahí los micros? Pasarlos micros, por favor. Improvisar. Soltar lo primero que tenga que ver con el asunto. Y te voy a dar... Improvisar. ¿Quién quería hablar por aquí? ¿Te atreves? No te atreves. ¿Qué le pasa? Bueno, pues no estoy en absoluto de acuerdo. ¿Tú te lo crees? Pero te saldrá mucho mejor si lo preves, hay que prever los imprevistos, todos los que se puedan. Claro, cuando te quedas en blanco, yo haría una pausa y volvería a lo de atrás, por ejemplo. Por ejemplo, es un buen sistema, es un buen sistema. Mirad, os aquí tienes la continuación del texto revisado:
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